miércoles, 1 de abril de 2015

5 herramientas para no temer a la convivencia


Hoy en día, los jóvenes viven con sus padres más tiempo que antes, la edad promedio de irse a convivir con sus parejas se sitúa al rededor de los 28 años, esto puede ser más cómodo y más barato pero es una decisión que tiene un alto costo emocional y psicológico tanto para los padres como para los hijos.
 Como siempre digo, "es más barato pagar con dinero que con síntomas".Lo que se paga por un alquiler y por la privacidad que brinda un lugar propio, es un costo que vale la pena pagar. El vivir tanto tiempo con sus padres, aumenta el miedo a la convivencia, tener que compartir su vida con otro distinto a sus padres, da miedo, temen tener que abandonar a sus amigos, sus deportes preferidos, sus hobbies, sus rutinas personales,sin contar la parte económica, como dijimos antes "vivir con los padres es más barato". también esta el miedo a tener que renunciar a los pequeños placeres de ser solteros y a dejar de disfrutar de la agradable sensación de plena libertad individual que brinda el hecho de no tener a nadie al lado todo el tiempo.Convivir no significa encadenarse para hacer lo que le gusta al otro siempre,debe haber espacio suficiente para uno mismo, y obviamente, como se trata de una relación de amor, tener también las ganas y el tiempo necesario para compartir con el otro, no se trata de convertirse en media persona o media naranja o medio nada, son dos personas enteras que deciden compartir la vida juntos, no porque se necesiten, sino porque se elijen.Cuando esto esta incorporado y entendido, es cuando se pierde el miedo a convivir, convengamos que lo nuevo, lo desconocido, siempre da miedo, por el solo echo de que no lo conocemos aun.

 las 5 herramientas para tener una buena convivencia de pareja son:


1) No convivir con alguien por necesidad, sino más bien por elección ( querer estar junto a esa persona y que ella esta junto a nosotros) para compartir nuestra vida.

2) Aceptar a esa persona tal como es. ("no querer cambiarla"), un pensamiento común del discurso dentro del consultorio es -creí que cuando viviéramos juntos iba a cambiar tal o cual cosa.

3) Generarle al otro el deseo de estar con nosotros.(este tema da para largo, dedicare un articulo aparte a ello)

4) Aceptar al entorno de esa persona, su familia, sus amigos...

5) Buena comunicación, abrirse al diálogo, sobre todo aprender a escuchar al otro.


Espero que les haya servido, el miedo a convivir no es malo, lo malo es no hacer nada al respecto, a animarse y a seguir los pasos para tener una buena convivencia.
                                                                                                          
                                                                                                             Lic. Laura Maffia.