lunes, 27 de julio de 2015

Hipocondría:


 Hipocondríaes un temor irracional persistente de creerse gravemente enfermo,el paciente
cree —de forma infundada— que padece alguna enfermedad grave. A pesar de hacerse pruebas y recibir medicación la supuesta enfermedad no desaparece. La preocupación se centra en la salud en general determinándola una enfermedad concreta.
  El mecanismo que desencadena la hipocondría es la interpretación catastrófica de los signos corporales 
Hay familias que son especialmente sensibles y están muy inclinadas hacia la interpretación de los signos de enfermedad en todos los ámbitos de la vida. De esta forma, los miembros de la misma familia aprenden a interpretar negativamente cualquier signo corporal 
La persona tendrá que aprender a determinar las situaciones estresantes o focos de estrés que le llevan a aumentar su preocupación por la dolencia física concreta. Así mismo hay que tratar otros trastornos que puedan estar presentes como la ansiedad, la depresión y el trastorno obsesivo compulsivo, al igual que ciertos trastornos alimentarios.
 características:
-La característica esencial de la hipocondría es la preocupación y el miedo a padecer, o la convicción de tener, una enfermedad grave
-Medita constantemente sobre sus síntomas, reales o imaginarios
-La atención del hipocondríaco se centra no sólo en el estudio de sí mismo (se toma el pulso, la temperatura, el número de respiraciones por minuto y la tensión arterial varias veces al día), sino también en la cantidad y composición de los alimentos. Sabe con qué aguas hace mejor la digestión, qué grados de ventilación o de temperatura le convienen, etc.
-Actitud fóbica frente a sus molestias
En la mayoría de los casos, los pacientes sufren síntomas físicos, ya que la hipocondría es un trastorno somatomorfo que produce dolor real que tiene como única causa la psicológica, y estos dolores aumentan los pensamientos negativos sobre su salud, lo cual incluye al paciente en un círculo vicioso, generalmente hacen referencia a funciones corporales (latido cardíaco, sudor o movimientos peristálticos), a anormalidades físicas menores (pequeñas heridas, tos ocasional) o a sensaciones físicas vagas y ambiguas (corazón cansado, venas dolorosas...). El individuo atribuye estos síntomas o signos a una enfermedad temida y se encuentra muy preocupado por su padecimiento. Pero al fin en realidad no existe ninguna enfermedad médica asociada a los síntomas que atribuye el individuo, y si el paciente está enfermo verdaderamente, su enfermedad no está relacionada con ellos.
taratamiento:
Su tratamiento general se centra en terapia psicológica, demostrando su mayor eficacia la terapia cognitivo-conductual, entendiendo que no todos los síntomas físicos tienen causas físicas, aprendiendo a aceptar los síntomas, evitar la realización de pruebas diagnósticas innecesarias, aprender a reforzar cualquier mejoría, corregir la información errónea y las creencias exageradas y aprender cómo su forma de pensar va a influir en que perdure el temor a ciertas enfermedades.
                                           Laura Maffia