viernes, 4 de septiembre de 2015

Ciberadicción


Otras denominaciones análogas son: adicciones online, adicciones virtuales, ciberdependencia o tecnoadicciones.


Adicción a Internet (o Internet Addiction Disorder)
Refiere al uso excesivo e incontrolable de Internet que interfiere de forma negativa, con la vida cotidiana de la persona afectada o de sus allegados. Las actividades más conflictivas, adictivas o que pueden producir comportamientos muy compulsivos en línea,  son las que tienen que ver con el sexo, las compras y el juego (remunerado o no remunerado). Los problemas que suelen acarrear (y que se pueden utilizar para detectar el problema) incluyen repercusiones del tipo social y  también personal:por ejemplo,  problemas conyugales, pérdida del empleo o deterioro del rendimiento escolar, conflictos alimenticios, ansiedad, empleo usado como vía de escape de la realidad, depresión, aislamiento y encierro personal, déficit de atención, poco control de las pulsiones, pérdida de las habilidades sociales, pérdida del sentido del tiempo, síndrome de abstinencia, necesidad de dosis cada vez mayores, etc. Algunos estudios cifran entre el 5 y el 10 % los internautas que podrían estar afectados, con tasas aún mayores entre la población juvenil de ciertas zonas de Asia.
Adicción al cibersexo
Es un subtipo de adicción a Internet  que esta relacionada con las conversaciones en línea de tipo sexual.
Adicción a la pornografía en línea
Es un subtipo de adicción a Internet en la cual la actividad principal que provoca el conflicto es el consumo de pornografía disponible mediante el uso de  Internet.
Adicción al juego en línea (ludopatía en línea o ciberludopatía)
Es un subtipo de adicción a Internet en el cual lo problemático esta centrado en el juego en línea. Si es remunerado tiene mucho que ver con la ludopatía.
Adicción a las subastas en línea
Es un subtipo de adicción a Internet en la cual se abusa de la participación en subastas en línea.
Adicción al chat
Es un subtipo de adicción a Internet donde se abusa de alguno o de  varios de los tipos de chat (IRC, mensajería instantánea, chat en web, etc.). En ocasiones pueden ser también un tipo de adicción al cibersexo.
Adicción a las comunidades en línea (o redes sociales)
Es un subtipo de adicción a Internet en donde,  se abusa del uso de redes sociales en línea. En muchas ocasiones se pasa demasiado tiempo participando activamente para buscar popularidad en ellas o bien navegando en los perfiles de otras personas.
Adicción al blogging
Es un subtipo de adicción a Internet donde se abusa del uso de blogs. Usualmente el afectado lo hace con el propósito concreto de aparecer en más y más blogs de otras personas para promocionarse.
Adicción a las compras en línea (o compras compulsivas en línea)
Es un subtipo de adicción a Internet donde se realizan compras de forma abusiva por medio de la Red.
Adicción al ordenador
Es una clasificación  mucho más amplia,  que incluye tanto la adicción a Internet como a los juegos online o cualquier otra actividad que implique el uso del ordenador. Se entiende como un uso excesivo e incontrolable del ordenador,  que interfiere negativamente con el desarrollo de la vida cotidiana de la persona afectada o de sus allegados.
Adicción al teléfono móvil
Abuso incontrolado del uso del teléfono móvil.
Adicción a los SMS
Es un subtipo de adicción al móvil donde el principal uso problemático es el envío de SMS.
Adicción a los videojuegos
Pueden ser juegos en línea o no. En el primer caso,  es un subtipo de la adicción a Internet y puede tener que ver,  con la clásica ludopatía. Ya se han llegado a producir muertes asociadas directa,  o indirectamente con este problema.

Advertencia: Hay mucha discrepancia en la comunidad médica internacional acerca de si se deben considerar,  estos tipos de problemáticas como auténticas adicciones. Algunos,  los clasifican como un trastorno obsesivo compulsivo.  Algunos especialistas opinan que  una persona no puede decirse con rigor,  que sea adicta a un medio de comunicación (Internet, telefonía, etc.) porque no es,  ni un objeto ni una sustancia. No obstante, muchas veces ,  las personas que tienen estos síntomas tienen otros trastornos mentales diagnosticables, de los cuales una ciberadicción no sería sino una manifestación más.

Consejos para padres:
-Hay que poner  normas claras a los hijos sobre cuándo, y cuánto pueden estar al ordenador, a la videoconsola o en Internet. Algunos especialistas  recomiendan, para niños de entre 11 y 15 años, poner un límite de 1,5 h/día (sin contar el tiempo de chat) más el tiempo extra que necesiten,  para hacer los deberes, también se recomienda limitar el tiempo del chat siguiendo el mismo criterio que usemos para el tiempo que les dejemos estar al teléfono con sus amigos. Pero lo mejor es, que los niños, sepan atenerse a dichas normas, también existen programas de control paterno que ayudan en esa labor y que pueden limitar horas de conexión, tiempo total y tipo de servicio que pueden usar.
- Hay que tratar de que no usen Internet (para el ocio), los juegos, etc. hasta que hayan terminado todos sus deberes. 
-Observar el uso que hacen de estos medios, teniendo el ordenador o la consola en un lugar común de la casa, no en su cuarto.
 -Si son pequeños, prohíbeles usarlos cuando están solos. 
-Controlar el uso y el gasto, que hacen de sus teléfonos móviles. 
- Buscar actividades físicas, deportivas, creativas, culturales, etc. fuera de la Red. Mejor si implican interacción social con otros niños.

El estrés cibernético: Puede ser que algunas personas que no tienen el conocimiento o la habilidad para manejar cierta tecnología que está en auge como: la computadora, la memoria USB o SD, cámaras fotográficas digitales, etc., sufran de una ansiedad a la cual se le conoce como ESTRÉS CIBERNÉTICO.
El afán por conseguir el manejo eficiente de esta tecnología,  provoca que algunos adultos adopten una relación patológica con los aparatos más sofisticados; llegando a caer en el exceso,  de permanecer frente a la computadora horas y horas, promoviendo el desinterés sobre su familia. De acuerdo con encuestas del IMSS. Se estima que un millón de personas de más de 30 años padezcan este estado debido a falta de conocimientos sobre la tecnología, o el temor a causar daños a los equipos. Para otros su  estrés procede de la  ansiedad por aprender a manejar estos equipos y no sentirse menos o burlados
                                                Laura Maffia