lunes, 7 de septiembre de 2015

La depresión severa (Trastorno Depresivo Mayor)


La depresión severa (Trastorno Depresivo Mayor) se manifiesta por una combinación de síntomas que interfieren con la capacidad que tiene un sujeto para estudiar,  trabajar, dormir, comer y disfrutar de actividades que en un momento anterior eran placenteras. Un episodio de depresión muy incapacitante puede
darse sólo una vez en la vida de alguien, pero por lo general ocurre muchas veces en el trascurso de la vida. La distimia, es un tipo de depresión menos grave, tiene síntomas que son crónicos (a largo plazo) y que no incapacitan tanto, pero sin embargo interfieren con el funcionamiento normal y el bienestar de la persona, pintando de gris toda la vida del paciente depresivo.
 Varias personas que sufren de  distimia también podrían sufrir de episodios depresivos severos en algún momento de su  vida.
El trastorno depresivo mayor (MDD por sus siglas en inglés) (también conocido como depresión clínica, depresión mayor, depresión unipolar o trastorno unipolar depresivo; o como depresión recurrente en el caso de presentarse repetidos episodios) es una enfermedad mental que tiene por característica,  un estado de ánimo invasivo y crónico, acompañado de una baja autoestima y  también de una marcada pérdida de interés o de placer (anhedonia) en  las actividades que normalmente se considerarían divertidas. El término “depresión” es utilizado de muchas formas distintas. Es normalmente utilizado para referirse a este síndrome, pero tambén,  podría referirse, tanto a otros muchos estados de ánimo o a un estado de ánimo en especial. 
El trastorno depresivo mayor es una condición que influye de forma adversa a los familiares, compañeros de trabajo o compañeros de estudio, a los hábitos del sueño y de la alimentación, es decir, a la salud en general. 
El diagnóstico del trastorno depresivo se centra en las experiencias del paciente, en el comportamiento descripto por sus amigos o por susfamiliares y una evaluación del estado mental. No existe por ahora  una prueba de laboratorio que diagnostique el trastorno de depresión mayor; pero, los médicos  solicitan habitualmente  pruebas que develen condiciones físicas que puedan provocar síntomas parecidos. Generalmente, las personas que sufren  este trastorno comienzan a mostrar síntomas entre los 20 y 30 años, con mayor increpancia entre los 30 y los 40 años

sintomas:


1. Estado de ánimo depresivo el mayor tiempo del día, casi todos los días,  según lo indica
el propio sujeto (por ejemplo, se siente vacío o se siente triste) o esto es la observación de su entorno.

2. Disminución marcada del interés o de la capacidad que tiene  para el placer en todas o casi todas sus actividades, la mayor parte del tiempo (según refiere el propio sujeto u observan los demás)
3.  La pérdida  de peso significativa, sin hacer régimen o el aumento de peso (podría ser, un
cambio de más del 5 % del peso corporal en 1 mes), o pérdida o aumento del apetito 
4. Insomnio o hipersomnia , poco o mucho sueño.
5. Agitación o enlentecimiento psicomotores casi todos los día (observado por los
demás, no simples sensaciones de inquietud o de estar enlentecido)
6. Fatiga o pérdida de energía cronica
7. Sentimientos de ser inútil o de culpa excesivos o inapropiados (que pueden ser
delirantes) muy a menudo (no meros autorreproches o culpabilidad por el hecho de estar enfermo)
8. Disminución de la capacidad de pensar o  de concentrarse, o indecisión, contínua (ya sea una atribución del sujeto o una observación de otro)
9. Pensamientos recurrentes de muerte (no unicamente miedo a la muerte), ideas
suicidas recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan
específico para suicidarse

causas:

Las causas  incluyen factores psicológicos, psicosociales, hereditarios, evolutivos y biológicos.
 Cabe destacar que el abuso de sustancias a largo plazo puede causar o empeorar  los síntomas depresivos.

El DSM-IV-TR reconoce otros cinco subtipos de trastorno depresivo mayor
-La depresión melancólica se caracteriza por la falta de reacción a los estímulos placenteros,   la pérdida de placer en la mayoría o en todas las actividades, un estado de ánimo deprimido más importante que el del duelo  o la pérdida, un empeoramiento de los síntomas durante las mañanas, despertarse de madrugada, retraso psicomotor, pérdida excesiva de peso (que no debería confundirse con la anorexia nerviosa), o culpa excesiva.
-La depresión atípica se caracteriza por la anhedonia y la positividad, la ganancia marcada de peso o el aumento del apetito, exceso de sueño o somnolencia (hipersomnia), una sensación de pesadez en las extremidades que se llama,  parálisis pesada, y una importante discapacidad social como consecuencia de hipersensibilidad,  a la percepción de rechazo social.
-La depresión catatónica es una forma  severa y rara  de la depresión mayor que posee trastornos de la conducta motora entre otros síntomas. En este caso la persona no habla y se encuentra  en un estado de estupor,  o bien permanece inmóvil o presenta movimientos aleatorios o incluso raros. 
Los síntomas catatónicos se encuentran también en la esquizofrenia o en los episodios maniacos, o podrían ser causados por el síndrome neuroléptico maligno.
-La depresión postparto, o los trastornos mentales, y del comportamiento asociados con el puerperio, y que no estan clasificados en alguna otra parte, se refieren a la fuerte, sostenida y algunas  veces incapacitante depresión que sufren las mujeres después del parto. La depresión postparto tiene una tasa de incidencia de 10 a 15% entre las madres primerizas. El DSM-IV dispone que, con el fin de calificar la depresión postparto se toma como inicio un mes a partir de la fecha de parto. Se dice que la depresión postparto puede durar hasta tres meses.
-El trastorno afectivo estacional (siglas en inglés SAD) es una forma de depresión en la que los episodios depresivos empiezan en el otoño o  en el invierno y  que desaparecen en la primavera. El diagnóstico se realiza si se han producido al menos dos episodios en los meses más fríos y ninguno más , durante un periodo de dos años o más tiempo.


tratamiento:

Las personas se tratan  con antidepresivos y, en varios casos, reciben  particularmente terapia cognitiva conductual.
 El tratamiento por medio de medicamentos suele ser efectivo, pero en ocasiones el efecto se ve reflejado únicamente en pacientes que padecen de depresión severa.
 La hospitalización puede ser necesaria en casos asociados con auto-negligencia o cuando hay cierto nivel alto de riesgo de daño a sí mismo o a otras personas.
 La terapia electroconvulsiva es otra alternativa para tratar el trastorno depresivo mayor.
 El desarrollo del trastorno varía mucho, desde un episodio de semanas, hasta una enfermedad crónica.
 Los sujetos deprimidos tienen una menor esperanza de vida que aquellos sin depresión, esto se relaciona en gran medida,  con la susceptibilidad a padecer enfermedades médicas. No está muy  claro si la medicación afecta el riesgo de cometer suicidio.
                                               Laura Maffia