lunes, 14 de septiembre de 2015

¿Porqué tenemos resistencia a curarnos?


Dentro de un proceso psicoanalítico o de una terapia psicológica, la resistencia se expresa de distintas formas .Por ejemplo, " No hay tiempo para ir a las sesiones, se pierde el interés
en el proceso, se critica excesivamente al psicoanalista o al terapeuta…" Esto se denomina "resistencia a la cura"
“Y aún la ceguera del ciego y su andar a tiento han de dar fe del poder del sol que miró”(Nietzsche)

¿ Que significa la resistencia a la cura?

Es una lucha interna ente el deseo consciente de cambiar y las fuerzas inconscientes que obstaculizan ese propósito.Es aquello que impide o detiene  los avances terapéuticos, es cuando alguien que sufre y tiene la oportunidad de curarse, sabotea esa posibilidad. Dentro de  esas fuerzas inconscientes está la raíz del sufrimiento.
En este punto se encuentra una realidad paradójica: lograr curarse, puede ser un gran problema para las personas. Esta es la razón por la que, algunas personas se resisten a llevar a cabo procesos que realmente los saquen de los grandes sufrimientos.
Todos tenemos, en más o menos medida, un conjunto de resistencias en nuestro bagaje que nos impiden sanar nuestras emociones. Estas se hacen más notables en la consulta psicológica o psicoanalítica, pero también están presentes en nuestra vida diaria.
En verdad se trata de personas que inconscientemente sienten que deben ser castigadas "por algo" , muchas veces por conflictos sexuales de infancia, padres o madres que inculcaron una demanda imposible de satisfacer o situaciones por el estilo.
Con la resistencia se adoptan ideas y actitudes que impiden recibir la ayuda necesaria y así poder cumplir ese castigo del que, en el fondo y sin razones validas, se sienten merecedores.

Si pensamos en nuestros problemas y conflictos, seguramente tendríamos una lista de situaciones globales que provocan malestar: 
-no estás a gusto con tu pareja o con tu trabajo
- no tienes buenas relaciones familiares
- sientes temor por la opinión de otros y cosas por el estilo

Pero al analizar este tipos  de situaciones, nos damos cuenta de que en realidad solo son “la punta del iceberg” de otras realidades mucho  más complejas.
Por ejemplo
- No es exactamente que no estés a gusto con tu pareja, sino que más bien quizás sientes temor al abandono y eso te convierte en una persona controladora y te causa problemas.
- No es que estés disconforme con tu trabajo, sino que temes a tu jefe y te parece imposible reclamar aquello a lo que crees que tienes derecho.
_No es que te preocupe la opinión de otros sobre ti, sino que tu estas inseguro de ti mismo

Aunque no seamos plenamente conscientes de ello, todos sabemos que hay contenidos que están ocultos detrás de nuestros principales problemas.
- Generalmente son miedos, culpas o deseos que conscientemente no aceptaríamos.
-Hay miedo de no ser capaz de enfrentar al dolor.
-Creemos que al sanar un gran sufrimiento, también se pierden algunos beneficios.
Muchas veces se carga una culpa tan grande, y tan irracional, que mejorar no es una opción y eso nos lleva a oponer resistencia, si de curarnos se trata. No podemos enfrentarnos con esas realidades tan dolorosas o desconcertantes, porque pensamos que no podremos ser capaces de abordarlas de una manera efectiva.
Poder superar esas resistencias es un trabajo arduo, pero también representa el comienzo del fin para nuestros padecimientos.

.En síntesis: La resistencia es cuando no quieres sanar tus emociones
Se cree que todos buscamos nuestro bienestar y que deseamos ser felices. Se cree que hacemos todo lo que está a nuestro alcance para lograrlo. Si atraviesas por un problema y te preguntan, con seguridad dirías que darías lo que fuera por salir de él.

No obstante, el psicoanálisis y la psicología develaron que esto no es tan cierto. Puede comprobarse en las terapias cuando los pacientes se resisten a curarse.

Aunque  parezca raro, algunas  personas se apegan a los problemas y hasta sienten aprecio por ellos. De hecho no es extraño que al resolver un problema aparezcan algunos síntomas de duelo o pérdida, uno constituye una identidad al rededor de ese conflicto.

Pero Existen beneficios secundarios
A pesar de todas las complicaciones que trae consigo el sufrir, también tiene sus beneficios. En realidad, es mucho más fácil repetir el libreto diario de nuestros problemas, que invertir un gran esfuerzo para analizarlos y solucionarlos. Así que sostenernos dentro del sufrimiento nos permite ahorrar energías.

A partir de nuestros sufrimientos también construimos cierto posicionamiento frente a la vida, que justifica nuestros problemas. Por ejemplo, “No puedo tener un trabajo mejor, porque la economía está en crisis y tengo que conformarme con lo que hay”.

Con esto, la responsabilidad deja de ser nuestra y por lo tanto pasamos a ser, víctimas de las circunstancias. Hasta se puede conseguir que nos vean como un “pobre hombre” o “pobre mujer” y llegamos a sentirnos confortados con ello.
Aunque de forma consciente dificilmente se admita, algunas personas están convencidas, de que merecen el sufrimiento que viven. No es que se propongan sufrir , sino que evitan al máximo salir de ese padecimiento, aunque tengan la oportunidad de hacerlo.

No les funciona ninguna terapia, ningún psicólogo,ni  ningún psicoanalista. No les biene bien ninguna fórmula de cambio. Lo único que funciona es su propio sufrimiento.
                                 Laura Maffia