jueves, 10 de septiembre de 2015

Qué es la esquizofrenia?



La esquizofrenia es un trastorno mental que se ubica dentro del grupo de los llamados trastornos psicóticos (psicosis). Las personas que sufren de esquizofrenia, sielen presentar
una grave distorsión en el transcurso del pensamiento, de  la percepción y  de las emociones, presentan pérdida de contacto con la realidad y también experimentan alucinaciones (fenómeno en el que los individuos, ven, escuchan y/o sienten cosas que los otros no ven, ni escuchan ni sienten).

Las personas que sufren de esquizofrenia también presentan otros síntomas, tales como los delirios, en los que se prentan ideas raras que no se ajustan con la realidad o al consenso social. También, las emociones se ven afectadas con  la pérdida de hábitos e interés, aislamiento social, depresión mayor y/o irritabilidad.

No hay ningún síntoma que, por sí solo, sea típico de este trastorno, ni tampoco todas las personas afectadas presentan todos y cada uno de los síntomas descritos.
El comienzo del trastorno se produce frecuentemente en la adolescencia (incluso en la infancia) o al comienzo de la edad adulta. En los hombres parece que empieza a una edad más precoz que en las mujeres.
Cualquier persona puede padecer esquizofrenia, y se manifiesta de forma similar en hombres y  en mujeres.

 síntomas

- Cambios en las actividades habituales (pop ejemplo,trabajo, escuela...)
- Cambios en los hábitos cotidiaos (alteraciones en la alimentación, higiene personal, en el ritmo de sueño y de vigilia).
- Aislamiento social, actitudes reticentes.
- Creencias inusuales y/o obsesiones.
- Cambios en la percepción (alucinaciones).
- pérdida de hábitos e intereses
- apatía,
 -dificultad en la atención.

En los pacientes esquizofrénicos, se ha podido  detectar una disfunción de los sistemas de neurotransmisores y anormalidades anatómicas del cerebro, así como también, anomalías en el sistema inmunitario. No obstante,  se desconocen a ciencia cierta, las causas de la esquizofrenia. Los estudios sugieren que los principales factores de riesgo son la predisposición genética y los factores perinatales. Además, algunas circunstancias socio-ambientales,y  el aumento de la edad de los padres, algunos medicamentos y el uso recreativo de drogas parecieran provocar o empeorar los síntomas. En un subgrupo de pacientes esquizofrénicos, la enfermedad celíaca o una anomalía en la absorción intestinal, podrían ser causantes del desarrollo de la esquizofrenia

tratamiento:

El único abordaje terapéutico de la esquizofrenia es integral, es decir, se realiza de manera conjunta, combinando distintos tipos de tratamientos: el médico y las terapias psicoterapéuticas.
Dentro de lo posible, las personas que padecen de esquizofrenia tendrían que ser tratadas en la comunidad, reduciendo al máximo las situaciones de estrés. La modalidad más común de tratamiento, es el tratamiento ambulatorio. Éste se desarrolla principalmente desde el centro de salud mental y desde los equipos específicos orientados a la rehabilitación y a la reinserción social (servicios de rehabilitación, servicios de inserción laboral y de apoyo al tiempo libre). En otros casos, son necesarias intervenciones en el ámbito de la vivienda, sea mediante el apoyo domiciliario o facilitando vivienda alternativa en pisos o residencias. Algunas veces, la hospitalización debe ser necesaria según el tipo de tratamiento que se vaya a hacer, o para ofrecer mayor protección y apoyo a la persona que padece el trastorno.

Es importante recibir ayuda temprana  y que el equipo asistencial realice un plan de tratamiento, en donde el sujeto afectado, su familia y las personas con las que se relaciona formen parte activa del tratamiento. En el plan de tratamiento, habrá que tener en cuenta el tipo y el lugar donde se realiza, así como también las preferencias de la persona que padece el trastorno y de su entorno cercano o familia.
La medicación,  es una parte ciertamente importante para el tratamiento de las personas que padecen de un trastorno esquizofrénico. Se ha demostrado su eficacia para atenuar los síntomas en períodos de crisis (episodios agudos), para la prevención de recaídas y para la mejoría de los síntomas entre las crisis.

Los antipsicóticos,  son la medicación principal en este trastorno, ya que disminuyen marcadamente los síntomas y previenen las recaídas. 
La picoterapia psicosocial,  es el otro elemento importante, que junto con la medicación, llevan adelante el tratamiento de la esquizofrenia. Se busca reducir la vulnerabilidad de la persona que sufre de  esquizofrenia ante las situaciones de estrés, reforzando su adaptación y el funcionamiento social, y procurando conseguir la mejor calidad de vida posible.

Existen diferentes tipos de terapias y la elección de una u  de otra dependerá tanto de la persona afectada (según sus características, necesidades y preferencias) como de los recursos existentes en un momento determinado.

En todos los tipos de terapias es  fundamental establecer una relación de confianza con el profesional y  con el equipo responsable del tratamiento.

Laura Maffia