martes, 19 de enero de 2016

como manejar el enfado





Muchas veces estamos enfadados con alguna situación o con alguien y no somos conscientes de ello. Quizás nos damos cuenta después de gritarle a alguna persona o de reaccionar mal
con alguien, otras veces ni siquiera nos damos cuenta, por eso es importarte aprender a reconocer tus emociones y ser conscientes de que quizás estamos enfadados y sobre actuamos o exageramos una situación.Reconocer que estamos enfadados aunque no sepamos muy bien por que, es un buen paso para dominarlo, para superar las experiencias negativas

Es condición humana experimentar emociones negativas como por ejemplo la ira, un poco podemos permitirla pero es importante que no se salga de control, es importante pensar de una manera efectiva porque una de las causas más comunes de los enfados inadecuados es la disminución de nuestras capacidades tanto físicas como psíquicas,dormir, tener hambre, mucho estrés, algunas situaciones externas como sufrir robos o maltratos etc,pero nosotros somos quienes creamos y gestionamos nuestras emociones, por lo tanto también creamos nuestro enfado.Siempre hay otro lado de ver las cosas y es bueno empezar a darse cuenta de ello. 
El  perfeccionismo  es un gran enemigo de las emocionesesto puede ocurrir cuando no aceptamos los errores ya sean nuestros o ajenos.
Darle a las cosas la importancia que tienen realmente sin magnificarlas es una buena manera de evitar el enfado innecesario.
 Analiza de manera objetiva aquellas situaciones en las que te has enfadado y averigua si tienen una relación entre ellas, quizás no te enfade lo que se ve a simple vista, sino que esto este más oculto en esa situación, hazte preguntas al respecto, de por que esto me enfada?, que fue lo que hizo que surgiera la ira?, esto ayudará a descubrir que fue lo que paso, a veces no estamos parados en el tiempo presente y una situación determinada nos genera un falso enlace con nuestra historia y por lo tanto quien reacciona nos es el adulto que somos sino el niño que fuimos. 
Intenta identificar que sensaciones o pensamientos tuviste justo antes de enfadarte, estas pueden ser pistas sobre cual es la emoción real que esta detrás del enfado ¿Que me recordó esa sensación? y Quizás llegues a enlazar con una experiencia traumática o dolorosa de tu pasado. 
El rencor genera ira, por lo tanto, cuando evocamos una y otra vez recuerdos desagradables, prolongamos el enfado como una agonía que puede enfermar nuestro cuerpo y nuestra mente, hay que tramitarlos y sacarlos, desprenderse de este resentimiento nos permite liberar la energía negativa y así usarla de manera más constructiva en nuestra vida, rompiendo con el victimismo del rencor y ganando una sensación de libertad, de logro, de autocontrol, de proactividad. 
Busca otras aristas a tu enfado y pregúntate si realmente vale la pena que te sientas así, hay cosas que podemos cambiar, cosas que podemos aceptar y cosas que debemos dejar ir.
Un enfado puede ser comprensible y estar justificado, pero continuar alimentándolo de por vida es muy malo por que nos costará tanto física como psíquicamentente, el rencor solo nos hace daño a nosotros y envenena el alma.
Trata de descubrir cuales son las necesidades insatisfechas que está generando tu rencor, podría ser que tratamos mal a alguien por que nos hizo daño y no se disculpó por ello,Identifica ese "algo"que te duele y molesta y piensa si se puede solucionar. Busca opciones diferentes, analiza sus pros y sus contras y planifica tus acciones.
Piensa también desde el lugar del otro del, quizás exista una razón que explique su conducta algo de empatía y comprensión nos ayudara a desintoxicarnos de tanto rencor, es decir, revisa si tus "gafas" andan sucias
A veces tenemos ideas o actitudes equivocadas que provocan que distorsionemos un comentario, una acción o un problema, magnificándolo, perdiendo la perspectiva de la situación y perdiendo el control. 
Perdona y perdónate,son ingredientes fundamentales de las relaciones sanas, porque nos quita el veneno de la ira innecesaria. Es una especie de antídoto que nos limpia por dentro y nos hace sumar perspectiva de lo ocurrido.
Las conductas negativas en cualquier relación pueden ser resueltas con facilidad, si eres consciente de que has cometido un error al enfadarte de forma exagerada, gritando, insultando o siendo agresivo, pide perdón que este pequeño gesto vale mucho porque es un síntoma de que somos conscientes de la diferencia entre un enfado adecuando o inadecuado.


En síntesis:

 Cuenta hasta 10, la ira dura menos de dos segundos, en los cuales podemos tomar malas decisiones o decir cosas de las que podamos arrepentirnos luego.
- tómate un tiempo, pon una excusa y si hace falta vete a dar un paseo un rato para darte tiempo y serenarte.
-Identifica el motivo del enfado,respira hondo y pregúntate porque estás tan furioso. 
- piensa si tu enfado es inadecuado o exagerado y si puedes resolver la situación hablando sin gritar.
Ser conscientes de nuestra propia emoción la convierte en más efectiva, cambia un mal enfoque de la situación o reduce un estrés excesivo que esta influyendo negativamente en nuestro enfado. No respondas impulsivamente, espera hasta que seas capaz de identificar cual es la verdadera fuente de tu enfado y si tu enfado es lo suficientemente adecuado,resuélvelo con una acción constructiva, pon límite, usa el dialogo, busca un intermediario...o simplemente aléjate de esa persona.

Recuerda usar la asertividad que es la capacidad para decir NO de manera sana y equilibrada, nos ayuda a quejarnos, a pedir las cosas, a poner límites, a dar un golpe en la mesa cuando es necesario o a decir cuando algo no nos gusta, es decir que, si aprendes a ser más asertivo aprenderás a enfadarte de forma más útil .
Acepta cuando las cosas no son como quieres que sean, acepta la frustración y utiliza el sentido del humor que te dará la posibilidad de ser más flexible con tu vida y te ahorrará muchos enfados innecesarios.

Y si no puedes solo, acude al psicólogo que nos puede ayudar a aprender de manera más personalizada como controlar nuestras emociones negativas.
 “Señor, dame fuerzas para cambiar aquello que pueda cambiar, serenidad para aceptar todo aquello que no pueda cambiar y sabiduría para distinguir la diferencia"

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