jueves, 3 de marzo de 2016

egocentrismo y egolatría



En psicología, egocentrismo es la característica que define a las personas que creen que sus propias opiniones e intereses son más importantes que las de los demás.

Los egocéntricos presentan actitudes y conductas arrogantes, imperiosas, pedantes y altaneras

La persona egocéntrica tiene una adoración y un amor excesivo de sí mismo, psicológicamente hablando, el egocentrismo es una exaltación de la propia personalidad, auto-considerándose como centro de la atención de los demás, no está relacionado, de manera excluyente con el poder o el dinero son personas que viven actuando siempre como centro de atención de la familia o del grupo de pares, siendo caprichoso y haciendo cualquier cosa para obtener lo que se quiere.
El ególatra, sobrevalora desmedidamente sus propios intereses por sobre todo lo demás.

Este tipo de personalidad presenta:

Un gran sentido de autoimportancia,exageración de logros y capacidades
presenta fantasías de éxito ilimitado, poder,brillantez, belleza o amor imaginarios.
Se cree especial y único, que solo puede ser comprendido por personas de státus superior.
Exige admiración excesiva.
Muy pretencioso.
se aprovecha de los demás para alcanzar sus propias metas.
Carente de empatía
Frecuente envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él.
Presenta comportamientos arrogantes o soberbios.

El mayor problema que sufren los ególatras es que miran la realidad a través de su propio mundo "infalibilidad". Para ellos, los demás deben aceptar sus puntos de vista y nunca aceptan estar equivocados. Tienden a menospreciar a las personas y son extremadamente críticos de quien piense o actúe distinto a su manera de comportarse, siempre sus opiniones y sus intereses son lo más importante en la vida y todos los seres que le rodean deben supeditarse a ellos. Tienen un gran egoísmo

Más que personas con una necesaria y adecuada autoestima, los egocéntricos y los ególatras manifiestan una exagera grandiosidad y pretenden considerarse  admirados al menos, cuando no adulados. Esta circunstancia los hace vulnerables, porque los aduladores pronto se dan cuenta que una manera de manipular a estas personas es sugiriéndole ideas como si fueran sus propios pensamientos.

Creyendo que nunca se equivocan y siempre tienen  la razón, no son aptos para profundas reflexiones y no escuchan lo que se les dice o advierte,es así como cometen graves errores a lo largo de su vida y poco a poco, de grandilocuentes se van quedando solitarios, conviviendo con su propia "grandeza" y algunas fantasías de supuestos éxitos, de poder o de excepcionalidad.

En las relaciones personales y sociales,se ven como aprovechadores, sus cónyuges, hijos y entornos íntimos deben subyugarse a ellos. Igual ocurre en el ámbito laboral, siempre usarán a los demás para alcanzar sus propósitos, esta superioridad les hace ver a los demás como inútiles o prescindibles,ante un error, no lo reconocerán y ante los comentarios dirán que los envidian. Así  poco a poco forjan una "realidad" de perfección donde los demás tendrán la culpa de sus desaciertos.
 suelen tener problemas en cuanto  a las relaciones interpersonales ya que a menudo generan rechazo pero también están sujetos a la incomprensión. 

Y en definitiva, no es raro que estas personas  no suelan acudir a terapia y si lo hacen, es por “otras” causas: incomprensión del entorno, supuestas envidias etc.
Se trata de  compensar su labilidad yoica con actitudes de sobrevaloracion y como una manera de negar estar al borde del quiebre. 

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