martes, 28 de junio de 2016

Los síntomas del desenamoramiento



Más allá del momento en que se produce el desenamoramiento, hay muchas personas que se preguntan cómo detectarlo. En este sentido podría afirmarse que cuando comienzan a
aparecer conflictos, problemas sexuales o las manifestaciones amorosas comienzan a hacerse menos usuales, éste es un indicador de que “las cosas ya no andan bien”.

Los síntomas del desenamoramiento:

- Pérdida de la alegría que significaba la llegada de la pareja.

- Disminución de las fantasías placenteras con la pareja y, la aparición de escenas agradables con terceras personas.

- Ausencia de actos de cariño, elogios, regalos.

- Desatención de las necesidades espirituales, sexuales, económicas, domésticas o físicas de la otra persona.

- Evitación del contacto corporal con la pareja.

- Intercambio de los recuerdos agradables de la pareja por experiencias negativas.

- Desgaste de la comunicación, pudiendo aparecer recriminaciones, ofensas, conflictos.

- Valoración negativa de las cualidades físicas y psicológicas del amante.

- Intolerancia ante los errores irrelevantes de la pareja.

- Evitación del tiempo para compartir con la pareja.

- Rechazo sexual que se expresa en la falta de iniciativa o cooperación, reducción del deseo erótico, llegando incluso a la disfunción eréctil o a la anorgasmia.

- Las manifestaciones de amor son remplazadas por expresiones de aburrimiento, ansiedad, depresión, indiferencia o tristeza.

- Omisión del atractivo personal para agradar al otro.

- Infidelidad fantaseada o actuada.

El desenamoramiento es un proceso que no siempre transcurre de manera lineal pero es importante conocer sus síntomas a tiempo en aras de revertir el proceso o no hacerlo más doloroso para ambos miembros de la pareja.
 la autenticidad y la confianza son aspectos fundamentales para mantener una pareja y sentirnos bien en la relación. Si nos vemos obligados a esconder las emociones que experimentamos y necesitamos fingir cosas que no sentimos, antes o después esa falta de congruencia emocional nos pasará factura.

Para evitar los conflictos en la pareja no es necesario fingir algo que no sentimos o esconder lo que nos sucede, solo debemos aprender a ser más asertivos. Esto significa que podemos expresar abiertamente nuestra frustración o decepción, pero cuidando de no dañar a la otra persona. Se trata de aprender a reconocer nuestras emociones y expresarlas de la mejor manera posible.