jueves, 9 de julio de 2015

Desarrollo emocional humano


Desarrollo emocional humano
Primeros meses: Desde los primeros meses, el bebé tiene la capacidad de reconocer emociones positivas y negativas. Es preciso considerar que la experimentación de las
emociones es previa a la capacidad de expresarlas.
Niñez: Hacia los 2 años, son capaces de demostrar empatía, es decir reflejar el sentimiento del otro, sin necesariamente comprenderla. Mientras que, aproximadamente a los 4 años, pueden reconocer las emociones básicas, y también entienden cómo estos sentimientos generan diferentes respuestas.
Adolescencia: En esta etapa se enfatiza la parte social en el reconocimiento de emociones, en ese sentido se va desarrollando la autovaloración a partir de la interacción con los demás. Adicionalmente, ya consideran que todas las emociones son aceptables, las diferentes respuestas o reacciones que provocan las emociones pueden ser buenas o malas; es por eso que, entre los 11 y 15 años, se reconocen las emociones propias y las de otras personas, así como las reglas de expresión; sin embargo, en esta etapa, se experimentan problemas en el manejo de las emociones.
Adultez: En la adultéz, ya se espera que el sujeto tenga la capacidad de identificar y reconocer las emociones propias y las ajenas, así como ejercer control adecuado de éstas, teniendo en consideración la inteligencia emocional.
En síntesis, con el paso de la edad, se generan diversos cambios de las emociones, y estos impactan sobre la concepción del sí mismo y el entorno. En ese sentido, durante el desarrollo emocional, la cultura y la sociedad tienen gran influencia en las emociones, ya que regulan su expresión.
El equilibrio emocional incrementa el aprendizaje y si bien no podemos cambiar el esquema que hemos aprendido desde nuestra infancia hasta la edad que tenemos, podemos atender la emoción que  genera determinado evento, estoy segura de que posteriormente podrán adaptar ese cambio o suceso de forma positiva.
Las emociones se trasforman en sentimientos, pensamientos, ideas o incluso síntomas y cada instante está compuesto de estas emociones que nos guían o nos desorientan en cualquier circunstancia, aprender a manejarlas es el mejor camino.  
                                                    Laura Maffia