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Mostrando las entradas de septiembre 19, 2021

Debemos apreciar a nuestros hijos

 Debemos apreciar a nuestros hijos Se recomienda a los padres aceptar a su hijo tal cual es. Eso está bien. Sin embargo, LOS NIÑOS SOBREVIVEN EN LA ACEPTACIÓN, PERO NO FLORECEN EN ELLA. Los hijos son fruto del amor con nuestra pareja y son la continuación de nuestra existencia. Son parte de nosotros y aunque siempre sean un motivo de preocupación constante por su bienestar siempre estaremos felices de que hayan llegado a nuestras vidas. Cuando nos convertimos en Padres pensamos que nuestra vida sin nuestros hijos sería muy triste y solitaria.Algunas veces ellos no comprenden nuestra forma de proceder y de educarlos porque ven la vida con otros ojos, pero quizás cuando se conviertan en Padres entenderán porque les prohibíamos ciertas cosas o los regañábamos sin aparente razón. Cuando los apreciamos se sienten valorados, preciosos y ESPECIALES por el mero hecho de existir. Recién entonces podrán gustar íntimamente de ser quienes son. Lo que el niño siente respecto de sí mismo afecta su m

Aumenta la empatía en tu hijo

Aumenta la empatía en tu hijo La amabilidad y la consideración son parte del código genético de su hijo. pero si estos rasgos no son alimentados, desaparecerán. La forma en la que nos comunicamos con nuestros hijos desde que nacen, e incluso desde que están dentro del vientre materno, va dejando huella en su personalidad, mucho más de lo que creemos.  Si usted quiere que sus hijos se tornen más empáticos, atentos y responsables, entonces debe esperarlo de ellos.  Debe establecer normas familiares claras y coherentes y no renunciar a ellas.  Debe requerirles que sean responsables. Ya desde los tres años, debería esperarse que los niños se limpien a sí mismos e inclusive que ayuden en tareas simples, como poner la mesa. Si usted quiere que su hijo sea atento, considerado y responsable, debe hacer algo simple: aumente la medida de sus expectativas. Ser un padre permisivo es fácil. Es fácil hacer la cama de su hijo o sus deberes escolares. Pero para criar niños más responsables, los padres

La motivación en la educación

La motivación en la educación No existe una estrategia mágica que motive a todos los alumnos por igual.  L a motivación es un aspecto fundamental a tener en cuenta si queremos proporcionar una educación de calidad. Hay que tener en cuenta tres cosas, TOLERANCIA, VERDAD Y CONFIANZA.  TOLERANCIA El interés del alumno por el contenido del tema de estudio es un aspecto esencial,  si un contenido es aburrido y pesado, el esfuerzo que realice el estudiante va a ser en gran medida improductivo,  Vuelva la atención hacia usted mismo y considere los posibles cambios o acciones positivas que podría hacer. Comunicar con un mensaje claro que los errores no son necesariamente malos y que se aprende de los mismos. VERDAD Dar respuestas honestas,  motivar no solo es despertar la inspiración y el interés en los alumnos, sino transmitirles que son válidos y capaces para la consecución de sus metas y para comprender en profundidad el contenido de las diferentes materias.    CONFIANZA Darles espacio y es

Sentimientos de culpa en los padres.

Sentimientos de culpa en los padres. Hay muchas situaciones en las cuales los padres pueden sentirse algo culpables hacia un hijo u otro.  Esa culpa puede tener consecuencias:   - Los padres se inclinan a esperar muy poco del niño. - Ponen mal los límites. - Las muestras de afecto no están claras. Un niño sabe cuando está pasándose de la raya, depende del otro permitirlo o no y  si no se lo corrige, estará predispuesto a comportarse cada vez peor. Es como si estuviera diciendo : "¿Cuán mal debo comportarme para que alguien me detenga? El conflicto con los padres que se sienten culpables,es que se averguenzan demasiado de perder el control. Entonces, en lugar de dejar las cosas como están, intentan volver atrás en el correctivo aplicado. SE PUEDE SER FIRME Y AMISTOSO AL MISMO TIEMPO Se puede poner límites y no pasar a ser una padre muy severo, conservar un tono amistoso pero que se acate el límite impuesto, sin gritar ni poner castigos, sólo el niño debe saber que hasta aquí llego,