domingo, 10 de abril de 2016

lo Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando



  Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la ella.

 Esta comprobado que un pensamiento negativo deja al sistema inmunitario deprimido durante varias horas. El distrés, esa sensación de agobio sostenida, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y también a nivel hormonal, incluso hasta puede lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo.

"Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro".


Es decir que según cómo nos hablamos a nosotros mismos,moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.
Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales.



La Psiconeuroinmunobiología, es la ciencia que estudia la conexión existente entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología de los individuos. Una conexión que desafía al paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.
Hoy en dia, se sabe que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para resolver los conflictos y tomar decisiones, está sumamente influída por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando", por lo tanto hay que entrenar esa mente.
 una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que llegaría alguien que no cree que puede lograrlo.

El miedo nos impide salir de la zona de confort; tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona. -La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.
-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar.
 Lo que se resiste, persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.

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por que hay personas que no terminan las cosas