martes, 18 de abril de 2017

Ser un gran optimista

Una persona optimista, tiene ciertas cualidades tales como el entusiasmo, el
dinamismo, el emprendimiento ante determinadas circunstancias y por sobre todas las cosas, siempre vive de los hechos, es decir con los pies bien en la tierra.
Ser optimistas nos permite confiar en nuestras capacidades y posibilidades, enfrentando las situaciones de la vida  con perseverancia y un buen estado de ánimo.
El optimismo, nos permite encontrar soluciones, ventajas y posibilidades ante los conflictos que surgan . La diferencia con su opuesto, el pesimismo, es que las personas pesimistas se caracterizan por tener, baja autoestima, tienen miedo a muchas cosas en la vida, capacidad de autocrítica negativa, desconfianza hacia los demás… 

El pesimismo se caracteriza por presentar todo o numerosas situaciones de manera negativa, sin permitir que salga a trasluz los elementos positivos, enseñanzas y aprendizajes que cada circunstancia puede tener

... via Definicion ABC http://www.definicionabc.com/general/pesimista.php
El pesimismo se caracteriza por presentar todo o numerosas situaciones de manera negativa, sin permitir que salga a trasluz los elementos positivos, enseñanzas y aprendizajes que cada circunstancia puede tener.
El pesimismo se caracteriza por presentar todo o numerosas situaciones de manera negativa, sin permitir que salga a trasluz los elementos positivos, enseñanzas y aprendizajes que cada circunstancia puede tener

... via Definicion ABC http://www.definicionabc.com/general/pesimista.php
Sin embargo, cabe aclarar que no siempre la consecuencia lógica del optimismo es el éxito. Sino que a veces podemos equivocarnos y no lograr los resultados esperados. Esto nos da a entender que el optimismo es una actitud de recomenzar permanentemente sobre nuestras acciones, decisiones, hechos y vivencias; para ver en que fallamos y comprenderlos para en un futuro inmediato, superarnos y lograr los objetivos tan deseados.

Las personas que poseen este valor, no se creen los conocedores de los recursos necesarios para triunfar ante cualquier circunstancia, sino que saben buscar ayuda como una alternativa para mejorar, o en el mejor de los casos alcanzar sus objetivos propuestos. Esto no desacredita nuestro esfuerzo personal, sino que nos hace más sinceros en nuestras iniciativas.

El optimista refuerza y alimenta su perseverancia. Es una persona que se detiene a pensar en todas las posibilidades, luego las piensa y toma la que considera pertinente para esa ocasión. Esto evita que nos engañemos ante una falsa realidad que nos asegura una vida más fácil y placentera.

En todas las instancias de nuestra vida deberiamos ser optimistas. Por ejemplo, ante las demás personas podemos lograr una mejor relación, ya que nos predispondremos ante ellos de una manera positiva. Reconoceremos en el momento adecuado el aliento que el otro necesite, la motivación o solamente la presencia que el necesite.

Cada persona tiene algo bueno, cualidades y aptitudes y por ende defectos. En estos últimos podemos ayudarlos a superarlos o hacerles ver en que se equivocan. El optimismo, es el valor justo que nos ayuda a reconocerlos. Por eso dejemos ayudar, no nos encerremos en nosotros mismos después de los fracasos.

Entonces nos preguntamos, ¿Cómo hacemos para alcanzar esa actitud optimista? Y la respuesta es simple: “solamente hace falta disposición entusiasta y positiva”.

Por ello, siempre analiza las situaciones desde esta perspectiva y veras que las cosas pueden llegar a solucionarse más rápido de lo que esperabas.