lunes, 10 de agosto de 2015

trastorno bipolar


La característica principal es que es «cíclica» (bipolar), es decir etapas normales seguidas de
períodos, episodios o etapas maníacas o depresivas,tanto sea por separado o alternándose.
El trastorno bipolar, es también conocido como trastorno afectivo bipolar (TAB) y antiguamente como psicosis maníaco-depresiva (PMD) es un trastorno del estado de animo que se caracteriza por la presencia de uno o más episodios con niveles anormalmente elevados de energía,
Las personas que padecen de esta enfermedad viven cuando están con crisis en los dos extremos opuestos de la vida; cuando están «deprimidas», pierden totalmente el interés en la vida, llegando a pensar en la muerte y en el suicidio como una salida para dejar de sufrir.
De igual manera, cuando están contentos y felices, se llenan de «euforia» y ven todo de color rosa, se sienten capaces de hacer cualquier cosa, y llegan al extremo de no dormir por considerar que es una actividad innecesaria dentro de su nueva faceta de "inacabable y continua movilidad". En ciertos casos la euforia es tal que pueden llegar a cometer acciones que en un estado de conciencia normal no llevarían a cabo, como consumir drogas o gastar dinero hasta llegar a la ruina económica propia y familiar.
características:
-Los patrones de cambios del estado de ánimo pueden ser cíclicos, empezando a menudo con una manía que se convierte en una depresión profunda. En ocasiones pueden predominar los episodios maníacos o los depresivos. Algunos de estos trastornos se llaman 'de ciclado rápido' porque el estado de ánimo puede cambiar muchas veces en un período muy breve de tiempo. Otras veces se presenta el denominado "estado mixto", en el que los pensamientos depresivos pueden aparecer en un episodio de manía o viceversa.
-Aparece alrededor de los 20 años
- Algunas  veces empieza a manifestarse después de un parto.
-Los períodos en los cuales el afectado,  suele estar deprimido o eufórico suelen ser variables y están relacionados a cambios meteorológicos y de estación, o a circunstancias de la vida
Durante la fase depresiva el paciente puede presentar:
  • Pérdida de la autoestima.
  • Desánimos continuos.
  • Ensimismamiento.
  • Sentimientos de culpabilidad excesivos o inapropiados.
  • Sentimientos de desesperanza o minusvalía.
  •  cansancio, aburrimiento o Fatiga que dura semanas o incluso meses.
  • Una Lentitud exagerada (inercia).
  • Somnolencia diurna persistente.
  • Insomnio.
  • Problemas para concentrarse, fácil distracción por sucesos sin trascendencia.
  • Dificultad para tomar decisiones 
  •  confusión general enfermiza
  • Cambios imprevistos y repentinos, por ejemplo: deciden un cambio repentino de empleo, una mudanza, o abandonar a las personas que más aman como puede ser una pareja o un familiar , cabe destacar que cuando el paciente es tratado a tiempo deja de lado las situaciones "alocadas" y regresa a la vida real, para recuperar sus afectos y su vida.
  • Pérdida del apetito.
  • Pérdida involuntaria de peso.
  • Pensamientos anormales sobre la muerte.
  • Pensamientos con respecto al  suicidio, planificación de suicidio o intentos de suicidio.

En la fase maníaca se pueden presentar:
  • Gran exaltación del estado de ánimo.
  • Incremento de las actividades orientadas hacia metas,
  •  delirios de grandeza
  •  creencias falsas de tener habilidades especiales.
  •  Si los contradicen suelen enojarse y volverse paranoicos, (piensan que el mundo está en su contra).
  • Ideas fugaces o pensamiento acelerado (taquipsiquia).
  • Enfadarse por cualquier cosa.
  • Autoestima muy  alta.
  • Menor necesidad de dormir.
  • Agitación.
  • Verborragia (hablar más de lo usual o tener la necesidad de continuar hablando).
  • Incremento en la actividad involuntaria (por ejemplo, caminar de un lado a otro, torcer las manos etc).
  • Inquietud en exceso.
  • Aumento involuntario del peso.
  • poco control del temperamento.
  • Patrón de comportamiento irresponsable.
  • Hostilidad.
  • Aumento en la actividad dirigida al plano social o sexual.
  • Compromiso excesivo y dañino en actividades placenteras que tienden a producir consecuencias dolorosas (andar en juergas, tener múltiples compañeros sexuales, consumir alcohol y otras drogas).
  • Creencias falsas (delirios místicos y otros).
  • Alucinaciones.

Diagnóstico diferencial:

Hay muchas enfermedades psiquiátricas que pueden presentar síntomas  muy similares, como por ejemplo el trastorno limite de personalidad (T L P ), este último es importante ya que que ambos diagnósticos tienen síntomas comúnmente conocidos como el cambio de humor.
En el trastorno bipolar, el término se refiere más bien  a los episodios cíclicos de ánimo elevado o deprimido que dura generalmente semanas o meses (aunque existe una variante cicladora rápida, de más de cuatro episodios anuales). Dentro del Trastorno límite, sin embargo, el término se refiere a la marcada labilidad o fragilidad emocional y reactividad del estado de ánimo conocido como desregulacion emocional debido,  a una respuesta a estresantes psicosociales externos e intrasíquicos. Éstos pueden aparecer o desaparecer súbita y dramáticamente y durar segundos, minutos, horas o días. Un trastorno bipolar, es generalmente más incidente sobre el sueño, el apetito y un estado de ánimo no reactivo, mientras que éste permanece marcadamente reactivo en la distimia y en el trastorno límite y los trastornos del sueño no son agudos
pronostico:

Pese a ser considerado un trastorno crónico y con una alta mortalidad, una atención integral y que aborde todos los aspectos implicados: biológicos, psicológicos y sociales, podría conseguir casi la remisión total de las crisis, de ahí la gran importancia de que el diagnóstico del paciente sea correcto.
Lo más importante para el tratamiento del trastorno bipolar es la toma de conciencia del conflicto, su conocimiento por parte del afectado y sus allegados mediante una psicoeducación adecuada,  que les permita hacer frente a las crisis sin temores infundados y con las herramientas más eficaces; así como prevenir las recaídas
Tratamiento:
Actualmente no existe cura para el trastorno bipolar, pero puede ser controlado perfectamente. El objetivo principal del tratamiento consiste en un control eficaz del curso de la enfermedad a largo plazo, lo cual puede suponer el tratamiento de los síntomas emergentes. Para conseguirlo se emplean técnicas farmacológicas y psicológicas.
                                  Laura Maffia