Ir al contenido principal

Terapia cognitiva conductual (TCC)

 


Terapia cognitiva conductual (TCC)

¿Cómo funciona la TCC?

La TCC es un tratamiento breve cuya duración  consta de entre 8 y 20 sesiones individuales (una por semana). El número de sesiones dependerá del tipo de problema y de la dedicación del paciente. Cada sesión dura entre 50 y 60 minutos.

El objetivo del tratamiento es que el paciente y el terapeuta colaboren para identificar los patrones de pensamiento y de conducta que están causando problemas, y para planificar un método estructurado de antemano con los objetivos prácticos acordados.

El éxito de la TCC dependerá de la participación activa del paciente durante el proceso, por lo que se realizará una entrevista inicial que le permita decidir si desea continuar con la terapia. También permite al terapeuta juzgar la dedicación del paciente y decidir si este tipo de terapia es adecuado o no.

La TCC se basa en la creencia de que casi todos los modos de pensamiento y conducta malsanos se han aprendido durante un largo período de tiempo. El terapeuta utiliza un conjunto de técnicas estructuradas para intentar identificar los pensamientos que causan los sentimientos y las conductas problemáticas. El paciente aprende a cambiar estos pensamientos, lo que a su vez permite respuestas más apropiadas y positivas.

“El objetivo de la TCC consiste en proporcionar al paciente —dentro de un plazo limitado— la perspicacia y las destrezas necesarias para mejorar su calidad de vida.”

Por ejemplo, los pensamientos negativos a menudo provocan sentimientos de tristeza o de ira que afectan a nuestro estado de ánimo y a nuestra conducta. Si una persona es incapaz de combatir tales pensamientos con una actitud más positiva, se crea una espiral negativa y las percepciones de una situación pueden llegar a distorsionarse.

La terapia cognitiva conductual (TCC) es un tratamiento psicológico de corta duración especialmente adecuado para tratar problemas específicos y concretos, desde las fobias y las crisis de angustia hasta los trastornos alimentarios y la depresión.

Objetivos de la TCC

La finalidad de la TCC es ayudar a las personas a enfrentarse a sus creencias negativas y a pensar en las veces que han conseguido hacer algo, o a comprobar qué hacen los demás en situaciones parecidas.

Las personas que suelen beneficiarse de la TCC son aquellas con estos problemas específicos y concretos:


Ansiedad y crisis de angustia.

Depresión

Trastorno obsesivo-compulsivo

Problemas con el alcohol o las drogas

Otras adicciones, como la ludopatía

Trastornos alimentarios

Síndrome de fatiga crónica

Fobias


Te puede interesar






Comentarios

Entradas más populares de este blog

Que significa el termino indolencia

Desde una perspectiva psicológica, una persona indolente es alguien que no es afectado o no se conmueve ante el dolor ajeno, ya sea de otra persona o hacia la comunidad, en este caso podríamos hablar de indolencia social.

El síndrome de Prader-Willi (SPW)

El  síndrome de Prader-Willi  (SPW) es consecuencia de una alteración genética.

inteligencia emocional en niños

La inteligencia emocional en niños, tiene que ver en primer lugar con la autoestima ,  también comprende la identificación de las propias emociones, saber nombrarlas mediante un adecuado vocabulario emocional y conocer las situaciones que provocan esas emociones. Un niño inteligente emocionalmente debe saber diferenciar sus emociones, distinguir que siente, ponerle nombre y poder decirlo y debe tener junto a él a un adulto que le permita expresarse y que le ponga límites también.

El timo de Clitemnestra y el Síndrome de la Infidelidad Compulsiva (S.I.C)

El timo de Clitemnestra es una técnica de "maltrato psicológico" que utiliza a la infidelidad como una herramienta de chantaje y dominación. Las personas que se valen de este método

Frases para superar la tristeza

Las frases para superar la tristeza nos recuerdan que, aunque haya días grises en nuestro  calendario, es obligatorio sacar el alma del fondo del bolsillo y hacerla volar de nuevo  Sabemos que una frase, por sí sola, no cura ni nos alumbra el camino de salida a nuestros túneles personales de frustración o de sufrimiento.Sin embargo, sí que logran algo valioso: nos obligan a reflexionar. Por ello, podríamos decir sin equivocarnos que las frases para superar la tristeza del día a día son útiles, son prácticas y vale la pena tenerlas siempre a mano o, por qué no, bien cerca del corazón. Muévete, genera cambios “Tus emociones no deben ser paralizadoras. No deberían defenderse. No deberían impedirte ser todo lo que puedes ser” No hay que “luchar” ante nuestros miedos o ante nuestros problemas, hay que entenderlos, desmenuzarlos, hacerlos pequeños para después aprender de ellos y avanzar. Que nada ni nadie empañe tu día ¿por qué debemos desperdiciar lo que cada día...