Ir al contenido principal

La mala costumbre de juzgar a los demás


Cuanto nos cuesta a los seres humanos la empatía, ponernos en el lugar del otro, no juzgar al
que tenemos al lado, juzgamos al vecino, al conocido, al desconocido, al familiar, al amigo, a los hijos, a los padres...
Siempre mirando la paja en el ojo ajeno y pocas veces viendo la biga que hay en el propio, nos gusta echarle la culpa al otro, eso es má fácil que reconocer nuestros errores.
Tratar de ver primero en nosotros mismos es un buen camino hacia la felicidad y la paz interior.
QUIERO
Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones. 

CUENTO " EL PAQUETE DE GALLETITAS"
A una estación de trenes llega una tarde, una señora muy elegante. En la
ventanilla le informan que el tren está retrasado y que tardará
aproximadamente una hora en llegar a la estación.
Un poco fastidiada, la señora va al puesto de diarios y compra una revista,
luego pasa al kiosco y compra un paquete de galletitas y una lata de gaseosa.
Preparada para la forzosa espera, se sienta en uno de los largos bancos del
andén. Mientras hojea la revista, un joven se sienta a su lado y comienza a leer
un diario. Imprevistamente la señora ve, por el rabillo del ojo, cómo el
muchacho, sin decir una palabra, estira la mano, agarra el paquete de
galletitas, lo abre y después de sacar una comienza a comérsela
despreocupadamente.
La mujer está indignada. No está dispuesta a ser grosera, pero tampoco a
hacer de cuenta que nada ha pasado; así que, con gesto ampuloso, toma el paquete y saca una galletita que exhibe frente al joven y se la come mirándolo fijamente.
Por toda respuesta, el joven sonríe... y toma otra galletita.
La señora gime un poco, toma una nueva galletita y, con ostensibles señales de fastidio, se la come sosteniendo otra vez la mirada en el muchacho.
El diálogo de miradas y sonrisas continúa entre galleta y galleta. La señora
cada vez más irritada, el muchacho cada vez más divertido.
Finalmente, la señora se da cuenta de que en el paquete queda sólo la última galletita. " No podrá ser tan caradura", piensa, y se queda como congelada mirando alternativamente al joven y a las galletitas.
Con calma, el muchacho alarga la mano, toma la última galletita y, con mucha suavidad, la corta exactamente por la mitad. Con su sonrisa más amorosa le ofrece media a la señora.
- Gracias! - dice la mujer tomando con rudeza la media galletita.
- De nada - contesta el joven sonriendo angelical mientras come su mitad.
El tren llega.
Furiosa, la señora se levanta con sus cosas y sube al tren. Al arrancar, desde el vagón ve al muchacho todavía sentado en el banco del andén y piensa: "Insolente".
Siente la boca reseca de ira. Abre la cartera para sacar la lata de gaseosa y se sorprende al encontrar, cerrado, su paquete de galletitas... ! Intacto!.

 cuentos para pensar Jorge bucay

Quizás te interese
QUE ES EL SINDROME DE ESTOCOLMO QUE ES EL TRASTORNO AFECTIVO ESTACIONAL

Comentarios

  1. Un error impactante puesto que la señora se comió las galletas del muchacho enojada sin asegurarse que no eran suyas gracias amiga Laura saludos

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. hermosa moraleja que nos habla de los prejuicios que tenemos.besos

      Borrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

¿Que es el amor?, la soledad emocional

  la soledad emocional sobreviene de las espectativas, los deseos y las fantasías que depositamos a manera de proyección en otro y por supuesto, como el otro no puede satisfacer una necesidad que esta adentro nuestro, esto nos genera un vacío enorme, a pesar de estar rodeados de personas sentimos una inmensa soledad.

Aprender a decir adiós

La madurez emocional es aquella que sabe avanzar por sus propias pérdidas, cada persona deberá encontrar su propia forma de encarar la pérdida, el simple hecho de madurar, supone atravesar diferentes niveles de duelo. tipos de duelos: - Existen duelos físicos (como la muerte) - Duelos afectivos o emocionales por ese amor al que hemos de renunciar o que nos abandona.

¿Es posible enamorarse por internet?

 H oy elegí este tema, por lo complejo de su respuesta, cuando nos enamoramos de alguien, depositamos en esa persona muchas cosas que son nuestras, eso se llama proyección y es fundamental que este para "enamorarse".  En el medio "virtual" las personas tienen menos inhibiciones a la hora de relacionarse con otro, se animan a más cosas, inclusive llegan a tener intimidad, cosa que quizás personalmente tardaría más tiempo porque se siente más seguridad al no tener realmente a esa persona en vivo y en directo,quizás es más fácil, no puede tocarnos y las sensaciones que se sienten las origina el deseo al otro pero las generan nuestros propios deseos, por eso son más placenteras.

¿que es la inteligencia emocional? 7 pasos que te ayudan a alcanzarla.

Las características de la llamada inteligencia emocional son: la capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos,

Un amor sano

El amor es libertad, no sufrimiento, muchas veces confundimos el amor con otros sentimientos. Un amor sano no se basa en la necesidad, sino más bien en la elección, "no te necesito, puedo vivir sin ti, pero te elijo" lo peor que pueden decirte es “sin ti no soy nada” o “me muero si no estás”,o " no puedo vivir sin ti".